Simón Nattanael Alvarenga, conocido artísticamente como Callejero Fino, prestó declaración indagatoria ante la Justicia tras ser detenido por la Policía Bonaerense en la zona de Tigre, luego de que efectivos hallaran dentro de su camioneta Volkswagen Amarok —la cual circulaba sin chapas patentes— una pistola Glock calibre .40 con la numeración limada. Tras la audiencia, el cantante regresó a la celda donde permanece alojado por orden del fiscal de la causa, Cosme Iribarren.
La investigación en su contra fue calificada de manera inicial como tenencia ilegal de arma de guerra. Sin embargo, al momento del acto de indagatoria, el fiscal Iribarren agravó la imputación a portación ilegal de arma de guerra, delito que prevé una pena mínima de tres años de prisión.
Durante su declaración, Alvarenga aceptó responder preguntas y negó la propiedad del armamento secuestrado. Un joven de 27 años, señalado en el expediente como allegado del músico, viajaba en el vehículo al momento del procedimiento y también quedó aprehendido.
La situación procesal del imputado se vio condicionada por una condena previa dictada seis años atrás por el delito de robo a mano armada, antecedente que fue valorado por la fiscalía para rechazar la libertad inmediata. Desde el entorno judicial indicaron que dicho antecedente derivaría en una eventual declaración de reincidencia en caso de un nuevo fallo condenatorio.
La captura se concretó en el cruce de la avenida Italia y la Ruta 27, en la zona de Villa La Ñata, cuando personal de la Comisaría 4° de Benavidez interceptó la marcha de la camioneta al advertir la falta de identificaciones dominiales. Posterior al procedimiento, desde la empresa representante del artista emitieron un comunicado institucional en sus redes sociales en el que señalaron que el cantante se encuentra a disposición de las autoridades para cumplir con los requerimientos formales del proceso.












