El fiscal Leonel Gómez Barbella, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 7, solicitó la elevación a juicio de la causa que investiga a una organización criminal acusada de citar a víctimas con la excusa de realizar transacciones de divisas para asaltarlas. Los hechos se produjeron en departamentos alquilados mediante plataformas digitales en los barrios de Palermo y Saavedra. El requerimiento fue presentado ante la jueza Vanesa Peluffo, titular del Juzgado N° 63 del fuero.
De acuerdo con la instrucción fiscal, la banda empleaba un patrón operativo recurrente: alquilaba inmuebles en la plataforma Booking mediante identidades apócrifas o intermediarios. Una vez fijado el encuentro para el intercambio de moneda extranjera, una mujer identificada como J.A.A. —quien vestía ambo médico para simular pertenecer al ámbito sanitario— recibía a las víctimas y las guiaba hasta los departamentos, donde eran emboscadas por hombres armados.
El primer episodio imputado ocurrió el 20 de mayo de 2025 en la calle Paraguay al 3400, en Palermo, donde un empleado de una firma agropecuaria fue privado de su libertad, golpeado en la cabeza y maniatado con precintos en el baño de la propiedad. En esa ocasión le sustrajeron 10.000 dólares y un teléfono corporativo. El segundo hecho registrado tuvo lugar el 29 de octubre de 2025 en la calle Superí al 3700, en Saavedra, bajo una modalidad idéntica que derivó en el robo de 3.000 dólares. Ambos expedientes se acoplaron a una investigación conexa por un asalto de 30.000 dólares perpetrado en septiembre del mismo año sobre la calle Junín al 1600, en Recoleta.
La acusación formulada por Gómez Barbella solicitó el juzgamiento de J.A.A. y L.M.C. en calidad de coautores, y de A.C.P. como partícipe necesario. Las calificaciones legales comprenden los delitos de robo agravado por haberse cometido en poblado y en banda, uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada, y privación ilegal de la libertad agravada. Entre los elementos de prueba colectados destacan los reconocimientos en rueda de personas, el secuestro de indumentaria vinculada a los robos durante allanamientos y el entrecruzamiento de antenas de telefonía celular.












