La investigación por el crimen de Nerea Geraldine Pereira, la niña de 11 años hallada sin vida en su domicilio de Berazategui, sumó una nueva línea de trabajo: la fiscalía analiza si el homicidio se produjo en el marco de una ceremonia o rito Umbanda. La hipótesis surgió a partir de testimonios incorporados al expediente que señalan que integrantes del entorno familiar practicaban este tipo de cultos.
Aunque la niña fue encontrada el 30 de septiembre en el baño con una soga al cuello en una escena montada para simular un suicidio, la autopsia determinó que falleció por una hemorragia interna provocada por una ruptura en la aorta torácica a causa de una brutal golpiza con puños, patadas y objetos contundentes. El informe forense constató además traumatismos de antigua data, indicios de abusos sexuales previos y un contexto de abandono.
Ante los resultados periciales, la fiscal Gabriela Mateos, a cargo de la UFI N° 3 de Berazategui, recalificó la causa a homicidio agravado por alevosía y dispuso la detención de la madre, la abuela y un tío materno de la menor. En tanto, un segundo tío fue liberado tras comprobarse que solo intervino para efectuar maniobras de RCP. La Justicia ordenó la realización de entrevistas en Cámara Gesell a los tres hermanos menores de la víctima para precisar la mecánica del ataque y evaluar el eventual componente ritual del hecho.












