El juez Darío Bonanno dispuso el procesamiento de siete presuntos integrantes de una organización delictiva dedicada a cometer asaltos comando bajo la modalidad de salideras y emboscadas a mensajeros de cuevas financieras y falsas operaciones cambiarias. Seis de los acusados recibieron prisión preventiva bajo la imputación de asociación ilícita en concurso con robo en poblado y en banda, con embargos patrimoniales que alcanzan hasta los $80 millones.
La investigación, llevada adelante por el fiscal Andrés Madrea, determinó que la banda perpetró al menos siete atracos entre principios de marzo y fines de mayo en barrios porteños como Saavedra y Villa del Parque, haciéndose de un botín conjunto superior a los $122 millones en efectivo. Para la ejecución de las maniobras, los acusados desplegaban tareas de inteligencia previa y una logística coordinada que combinaba motocicletas en tándem y automóviles de apoyo.
Como presunto líder de la estructura criminal fue procesado Federico Elías Astudillo, a quien el magistrado le atribuyó el rol de articulador, organizador y captador de miembros. En el expediente judicial se le imputa participación directa en al menos cuatro de los hechos, con pedido de ampliación de declaración indagatoria por un quinto suceso. Entre los episodios señalados figura una emboscada sobre la avenida Martín García mediante la simulación de una compraventa vehicular, donde la víctima fue despojada de $20 millones a punta de pistola.
Astudillo fue detenido por efectivos de la División de Investigaciones de la Comuna 11 de la Policía de la Ciudad cuando se desplazaba en un Volkswagen Vento junto a su pareja, Antonella Roldán, quien también fue procesada en la causa. La instrucción estableció que los lazos de la banda se consolidaron en el ámbito carcelario, vinculando al líder con Rodrigo Salvadores —con quien compartió detención en un establecimiento federal en 2021— y con Alan Nicolás Casafú, ambos procesados.
El detonante de la pesquisa tuvo lugar el 1° de abril en la calle Vedia, barrio de Saavedra, cuando los asaltantes intentaron sustraer una encomienda con $24,6 millones a un cadete. El mensajero, un expolicía armado con un revólver calibre .357, repelió la agresión e hirió de bala en una pierna a Tomás Sobre, otro de los involucrados que registra antecedentes condenatorios. En dicha maniobra, las pericias situaron a Astudillo como responsable de uno de los vehículos de apoyo logístico.












