Una mujer de 40 años, identificada como Yamila, resultó con múltiples fracturas tras arrojarse desde el balcón de un segundo piso para escapar de delincuentes que habían ingresado a su vivienda y la amenazaban con cortarle los dedos y agredirla sexualmente. El hecho ocurrió en la intersección de Fray Mamerto Esquiú y avenida San Martín, en la localidad de Caseros, partido de Tres de Febrero.
La víctima fue sorprendida cuando levantó el portón de su domicilio para sacar el auto y fue abordada por dos hombres jóvenes que venían caminando. Los delincuentes la obligaron a ingresar al departamento tipo dúplex, la maniataron y la amenazaron exigiéndole dinero. Tras permanecer unos 20 minutos en el lugar, los asaltantes se alejaron momentáneamente de la habitación —uno para revisar la propiedad y otro para buscar un cuchillo en la cocina—, momento que la mujer aprovechó para desatarse e intentar escapar por el balcón.
En su intento de huida, la víctima buscó sostenerse de una red de protección instalada en el primer piso, pero el tejido cedió. En la caída, impactó contra la marquesina de un comercio ubicado en la planta baja antes de terminar sobre el asfalto.
Según relató su hermano Marcelo, la mujer sobrevivió gracias a la amortiguación del cartel comercial. La víctima sufrió un traumatismo de cráneo y la fractura de tres costillas, por lo que fue asistida inicialmente en el hospital local y luego derivada a un centro médico privado donde fue intervenida quirúrgicamente. Actualmente se encuentra consciente, estable y fuera de peligro.
Un vecino del lugar grabó los momentos posteriores, en los que la víctima era asistida por un patrullero mientras los dos ladrones escapaban corriendo. A los pocos metros, los sospechosos abordaron una camioneta conducida por una mujer para darse a la fuga. Sin embargo, a través del monitoreo de cámaras de seguridad y el operativo del comando radioeléctrico, las autoridades policiales lograron localizar y detener al vehículo en la localidad de Villa Bosch. Los tres involucrados, de entre 21 y 27 años —dos de los cuales cuentan con antecedentes penales—, quedaron a disposición de la Justicia.






