El hallazgo se produjo alrededor de las 8:15, cuando efectivos de Gendarmería Nacional que patrullaban la zona fueron alertados por transeúntes sobre una persona tendida en las cercanías del trazado ferroviario. Médicos del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) constataron el deceso de la víctima, identificada como José Luis Torres, quien residía a pocos metros del lugar, sobre la calle Túpac Amaru al 6200.
Los peritajes preliminares pusieron en duda un eventual arrollamiento por parte de una formación. El cuerpo de Torres presentaba múltiples traumatismos no compatibles con un impacto de tren, heridas sangrantes en el rostro y una prenda ajustada alrededor del cuello.
Ante estos indicios, la investigación quedó bajo la órbita de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas. La fiscal Marisol Fabbro se presentó en el lugar y encomendó las tareas periciales al Gabinete Criminalístico, que procedió al levantamiento de huellas, el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas en los alrededores y la recepción de testimonios. El cuerpo fue derivado al Instituto de Medicina Legal para la realización de la autopsia correspondiente.
En el marco de las actuaciones, familiares de la víctima señalaron que Torres utilizaba muletas para desplazarse y remarcaron que dichos elementos fueron hallados intactos junto al cadáver. Asimismo, manifestaron sus dudas sobre la hipótesis del accidente al no haber escuchado señales sonoras de trenes en el horario estimado del hecho, por lo que aguardan los resultados forenses para determinar el mecanismo de la muerte.












