Laudelina Peña rompió el silencio este martes y cuestionó ante el tribunal la actitud del comisario Walter Maciel durante las primeras horas de la desaparición de Loan. En su declaración, recordó dos situaciones que le resultaron llamativas: un extraño diálogo que Maciel mantuvo con su madre, Catalina Peña, y una supuesta indicación de que todavía no correspondía denunciar la desaparición porque debía pasar un día.
El primer episodio ocurrió cuando Laudelina regresó a la casa de su madre luego de comenzar la búsqueda de Loan. Según relató, allí se encontró con una camioneta policial y vio a María Victoria Caillava conversando con el comisario Maciel. Contó que él la esperó en la cortada, la saludó y le preguntó su nombre, y que después ingresó a la propiedad y saludó a Catalina, algo que a ella le llamó la atención.
De acuerdo con su testimonio, mientras la familia y otras personas estaban abocadas a la búsqueda del nene, Maciel se puso a conversar con Catalina sobre fútbol: le preguntó de qué equipo era, le dijo que él era hincha del mismo club y que se iban a llevar bien. Según Laudelina, el comisario también le comentó su devoción por un santo, un tema que —a su entender— no tenía relación alguna con la búsqueda en curso. Para ella, ese intercambio resultó extraño porque se dio en medio de las primeras horas de búsqueda, cuando la familia todavía intentaba determinar dónde podía estar Loan.
Ese no fue el único comportamiento de Maciel que Laudelina puso bajo la lupa. La tía de Loan también sostuvo que el comisario le dijo que todavía no podían formalizar una denuncia por la desaparición, porque debía pasar un día para poder tomarla. Ese planteo se dio, según su relato, en un momento sensible: Loan ya era buscado por familiares, vecinos y efectivos policiales, pero la denuncia no se había asentado en la comisaría.
Laudelina contó además que, tras hablar con Catalina, Maciel se sentó con su hermano José y le preguntó qué había pasado con Loan. Según recordó, Carlos Pérez también estaba presente en ese momento, aunque no participó de la conversación. Luego, siempre de acuerdo con su versión, el comisario tomó un cuaderno y anunció que iba a solicitar más personal policial para continuar con el operativo.
Laudelina también vinculó a Maciel con otro episodio que, según dijo, sumó confusión durante la madrugada. Relató que había sido trasladada a la comisaría junto con Mónica Millapi y que ambas permanecieron allí mientras el comisario estaba en su oficina. Alrededor de la 1.40, declaró, escucharon por radio que habían encontrado a Loan con vida y que estaba asustado en una tapera. Contó que la noticia generó una reacción inmediata entre los policías presentes, que celebraron pensando que finalmente lo habían hallado, y que Maciel salió hacia el lugar. Sin embargo, poco después llegó otra indicación: los móviles debían trasladarse a la casa de la abuela de Loan porque había una novedad, aunque finalmente no era así, el nene no había aparecido. Según relató, cuando preguntaron qué había pasado les explicaron que un dron habría detectado calor en una zona. Laudelina remarcó que ella había escuchado que Loan había aparecido, y agregó que pasaron toda la madrugada en la comisaría sin que a ella le tomaran declaración.
Antes de las 7 de la mañana, según su testimonio, regresaron al campo, donde en la zona del naranjal encontraron una camioneta con un equipo que preparaba un dron para retomar la búsqueda. Fue en ese momento cuando, junto con su sobrina Camila, siguieron las huellas que había marcado el vecino Moreira para señalar el lugar. Laudelina relató que Maciel les había indicado que no pisaran esas marcas porque debían ser examinadas por los peritos, motivo por el cual ingresaron por otro sector. Allí, según su versión, Camila comenzó a revisar el barro y encontró el botín de Loan, que sacó con un palo y dejó cerca del comisario. Ese hallazgo se convirtió luego en uno de los elementos centrales de la investigación.












