El juez de Garantías Federico Rodríguez dispuso la medida cautelar de prisión preventiva por el plazo de un año para Carlos Rivero, único imputado por el femicidio de su esposa, Camila Vecchiarello, de 26 años. La víctima, quien se encontraba embarazada y cursaba la instrucción para incorporarse a la Gendarmería Nacional, fue hallada sin vida el domingo 13 de septiembre en su vivienda de la localidad de Barreal, provincia de San Juan.
De acuerdo con la instrucción a cargo del fiscal Adolfo Díaz y los ayudantes fiscales César Recio, Romina Mascarell y Carolina García, de la UFI Delitos Especiales, el imputado no dio aviso a las autoridades tras consumar el hecho. En su lugar, aproximadamente doce horas después, envió un mensaje de texto de despedida a una expareja radicada en Tartagal, Salta, en el que manifestaba intenciones de quitarse la vida. Preocupada por el contenido del escrito, la mujer alertó a un efectivo de la fuerza de seguridad para que se apersonara en la finca, donde finalmente se descubrió el cuerpo de la víctima y se aprehendió al sospechoso, quien se hallaba presuntamente inconsciente.
Durante las diligencias en el lugar del hecho, el personal de la Policía Científica secuestró además una carta manuscrita firmada por el acusado. Ante la sede judicial, Rivero intentó sostener la hipótesis de que las lesiones mortales habían sido autoagredidas por la propia víctima en el marco de una supuesta disputa verbal, versión que fue desestimada por el Ministerio Público Fiscal a partir de los peritajes forenses y las evidencias digitales incorporadas al expediente.
Con la preventiva ratificada por el magistrado interviniente, el acusado permanecerá alojado en una unidad penitenciaria provincial a la espera de la elevación a juicio oral, instancia en la cual podría ser condenado a la pena de prisión perpetua bajo la calificación de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido perpetrado en un contexto de violencia de género.












