El Juzgado en lo Correccional N° 2 de San Isidro, a cargo de la jueza María Emma Prada, condenó a Pedro Ilincheta a la pena de tres años y dos meses de prisión efectiva tras hallarlo culpable del delito de estafas reiteradas en 14 hechos. El imputado, conocido como “Pepo”, había montado un esquema de inversiones en criptomonedas para captar fondos de su círculo de allegados en un barrio privado de la localidad de Pilar.
La resolución dispuso que el condenado continúe bajo la modalidad de arresto domiciliario con tobillera electrónica hasta que la sentencia adquiera firmeza procesal. Asimismo, la magistrada dio curso al pedido formulado por la fiscalía durante el debate y giró las actuaciones a la Mesa General de Entradas de la Fiscalía de Cámaras para que se investigue la presunta participación de la madre del imputado, María Cecilia Cabeza, en las maniobras delictivas.
Según se acreditó en el proceso penal, Ilincheta atraía a las víctimas prometiéndoles rentabilidades en dólares de hasta el 26% mediante inversiones en plataformas de activos digitales. La investigación contable determinó un perjuicio económico directo de USD 100.628,91. Aunque el acusado sostuvo en su defensa que las pérdidas respondieron a la volatilidad del mercado financiero y negó un fin de apoderamiento, los peritajes confirmaron la inexistencia de cuentas segregadas para los inversores y la recepción de fondos en cuentas personales.












