Cinco miembros del Ejército Argentino fueron condenas por el Tribunal Oral Federal de San Luis por la muerte de José Javier Bechis, un aspirante a soldado voluntario de 19 años que falleció en noviembre de 2019 tras recibir un disparo accidental durante una práctica de tiro con fusiles FAL en dicha provincia.
La investigación judicial estableció que el proyectil se percutó de forma imprudente e imperita desde el arma de otro aspirante de 18 años, Elías Luciano Muñoz, quien en mayo pasado acordó una pena de tres años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para el uso de armas mediante un juicio abreviado homologado por la jueza federal Gretel Diamante.
Las condenas alcanzaron también a la cadena de mando encargada de la supervisión y de los protocolos de seguridad. El entonces teniente y director de tiro, Alejandro Agustín Díaz Garro, recibió tres años de prisión en suspenso y seis de inhabilitación por sus omisiones de control. En tanto, el cabo Enrique Martín Zárate fue condenado a dos años y 10 meses en suspenso, mientras que el sargento Carlos Gustavo Lebrón y el cabo primero Sergio David Winter Morán recibieron penas de un año en suspenso por inobservancia de los reglamentos.
Las pericias determinaron que ninguno de los controles previos obligatorios detectó la presencia de un cartucho alojado en la recámara del fusil involucrado. De esta manera, el fallo judicial delimitó las responsabilidades penales tanto de quien accionó el arma como de los oficiales y suboficiales a cargo de la conducción del ejercicio.












