A seis meses del inicio de la causa penal que investiga la presunta sustracción de anestésicos en el Hospital Rivadavia, la médica anestesióloga Chantal “Tati” Leclercq difundió una manifestación pública a través de sus plataformas digitales para referirse al impacto personal e institucional derivado del proceso en su contra. En sus expresiones, la profesional repasó la alteración de sus rutinas laborales, el asesoramiento legal recibido y la pérdida de vínculos, evitando pronunciarse sobre los hechos específicos que analiza la Justicia.
El expediente busca determinar la responsabilidad de los profesionales involucrados y la trazabilidad de los fármacos mediante la revisión de registros internos e insumos del centro de salud. En paralelo con su situación procesal, la médica prestó declaración en calidad de testigo en una causa conexa donde se encuentran procesados por la sustracción de suministros en el Hospital Italiano su colega Delfina “Fini” Lanusse y el anestesiólogo Hernán Boveri. Durante esa comparecencia ante el juez Javier Sánchez Sarmiento, Leclercq aportó testimonios sobre el presunto acopio y consumo de sustancias anestésicas fuera del ámbito asistencial.
Asimismo, la investigación se entrecruza con las actuaciones judiciales iniciadas a raíz del fallecimiento de Alejandro Zalazar, un enfermero hallado sin vida el pasado 20 de febrero en su vivienda con una vía intravenosa y restos de material anestésico. En el marco de ese expediente, se consignó que el difunto conocía a la imputada desde el período de residencia hospitalaria y había intervenido en el traslado de insumos médicos hacia el domicilio de Lanusse.
Mientras la magistratura avanza en los peritajes sobre los registros y la circulación de los anestésicos, el pronunciamiento de la profesional se dio en el marco del desarrollo de las distintas líneas de investigación que mantiene abiertas el fuero penal.












