La Sala 12 de la Ciudad Judicial de Neuquén albergó una audiencia determinante en el marco del juicio por jurados que se le sigue a Roberto Daniel Sánchez, imputado por el transfemicidio de Azul Semeñenko, cometido en septiembre de 2025. Durante la jornada, peritos médicos y especialistas en criminalística presentaron pruebas técnicas sobre la violencia ejercida en el ataque y la posterior ocultación del cadáver.
El forense Gabriel Jeréz detalló las conclusiones de la autopsia realizada en octubre pasado, luego de que el cuerpo fuera hallado en un canal de riego envuelto en plástico, atado con alambre y tela, y sumergido en agua. Debido al avanzado estado de descomposición, la confirmación de la identidad de la víctima requirió peritajes de ADN.
El informe forense indicó que el cráneo presentaba severas fracturas en la zona frontal izquierda, la mandíbula y el hueso malar provocadas por una fuerza brutal, además de 14 heridas punzocortantes en el tórax y el abdomen. Una de las estocadas penetró en la zona intercostal afectando el corazón y la arteria aorta, lesiones de carácter mortal de forma casi inmediata. Asimismo, se detectaron siete marcas defensivas, entre ellas una fractura de consideración en la mano izquierda y cortes en las extremidades superiores que evidencian intentos de resguardo por parte de la víctima.
En su exposición ante el jurado popular, el perito encuadró el hecho bajo la categoría de “overkill” (sobremuerte), concepto reservado para homicidios en los que la cantidad y severidad de las lesiones sobrepasan por amplio margen lo requerido para quitar la vida. El especialista vinculó este tipo de agresiones a una carga extrema de odio, a impulsos sádicos y al piquerismo, además de señalar la aplicación de nociones de conciencia forense para intentar borrar rastros del crimen.
Por su parte, el licenciado en Criminalística Cristian Lepen presentó el análisis de la escena del hecho, a la que definió como un recorrido atípico segmentado en tres puntos estratégicos: la vivienda atribuida al acusado en la calle Copahue al 1100, su camioneta —vehículo en el que se detectaron rastros hemáticos pertenecientes a la víctima— y el canal donde finalmente se produjo el hallazgo del cuerpo.
Azul Semeñenko tenía 49 años al momento de su desaparición. Su último registro con vida data del 25 de septiembre de 2025, día en que solicitó una licencia laboral para concurrir a un turno médico. Luego de tres semanas de búsqueda, sus restos fueron hallados en el cauce de agua.
El debate oral y público cuenta con la conducción del fiscal jefe Agustín García, la querella representada por Fernando Gómez y Shirley Sarasola, y la defensa técnica llevada a cabo por Ezequiel Leanza. El tribunal popular integrado por doce ciudadanos continuará evaluando el material probatorio, escuchas y declaraciones para resolver la situación penal de Roberto Daniel Sánchez.












