El Ministerio Público Fiscal de Corrientes emitió un informe oficial en el que fundamentó la reconstrucción que orienta la causa por la desaparición de la docente Nancy Estela Godoy hacia la hipótesis de un femicidio. La investigación, encarada por los fiscales Javier Gustavo Mosquera y María Andrea González, derivó en el dictado de la prisión preventiva para cuatro de los acusados por parte del juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos, al tiempo que las fuerzas de seguridad mantienen intensos operativos en la zona rural para dar con el paradero de la víctima.
El expediente judicial sumó en las últimas horas un elemento de relevancia tras el secuestro de indumentaria parcialmente incinerada en el puesto rural habitado por Ireneo Antonio Zarza, capataz de la estancia “El Curupí”. La edificación se encuentra emplazada a solo 150 metros de la Escuela Rural N.º 626 del paraje El Malezal, en el departamento de Esquina, donde la mujer se desempeñaba como directora suplente. Esos textiles serán sometidos a cotejos genéticos de ADN para verificar si pertenecían a la educadora.
El avance de las diligencias probatorias —basado en el cruce de comunicaciones telefónicas, contradicciones en las declaraciones y el secuestro de objetos de interés— permitió definir los roles de los involucrados. Zarza permanece procesado como presunto autor material de femicidio, mientras que al peón Felipe Dionisio Sandoval se le atribuyó la coautoría del mismo delito y a Nahuel Rojas la participación en el hecho. En tanto, Rosa Leguizamón quedó imputada por homicidio simple y un quinto implicado, Ernesto Ezequiel Bordón, afronta cargos por falso testimonio a modo de encubrimiento.
La reconstrucción indica que la docente desapareció en los primeros días de octubre de 2026 y que el inicio de las actuaciones judiciales se formalizó tras la denuncia radicada por sus allegados el 15 de ese mes. Durante los procedimientos previos, las autoridades incautaron una campera y alpargatas en el domicilio de Leguizamón, además de cuchillos y vestimentas con manchas hemáticas en la finca de Bordón. En paralelo, personal especializado inspeccionó tres pozos de agua en las inmediaciones del establecimiento educativo y mantiene rastrillajes con perros adiestrados, drones y unidades rurales en sectores de monte y bañados, a la espera de los resultados del análisis integral de las muestras genéticas recolectadas.












