Francisco Álvarez Ruiz, de 22 años, hizo uso de su derecho constitucional a guardar silencio durante la audiencia de declaración indagatoria celebrada ante el titular del Juzgado de Instrucción N° 3 de Ushuaia, Federico Vidal. En el marco del acto procesal, la defensa técnica del imputado formalizó un pedido de excarcelación, planteo que fue girado al Ministerio Público Fiscal para la emisión del dictamen correspondiente antes de que el magistrado resuelva si el joven continúa detenido o accede a la libertad mientras se define su situación legal.
El expediente se tramitó inicialmente bajo el régimen de flagrancia, pero fue derivado a la órbita de la instrucción ordinaria a raíz de que el juzgado de Vidal ya concentraba investigaciones previas contra Álvarez Ruiz por presuntos delitos de amenazas y grooming. La unificación de las causas apunta a consolidar en un único proceso todas las conductas denunciadas contra el mismo sospechoso.
El episodio que motivó su aprehensión ocurrió el lunes 2 de noviembre alrededor de las 13:40 en inmediaciones del Colegio Integral de Educación Ushuaia (CIEU). De acuerdo con la acusación fiscal, la víctima, de 12 años, retornaba a la institución educativa junto a sus compañeros tras el receso de almuerzo cuando el imputado le cortó el paso, la tomó por el hombro y del brazo, e intentó besarla y arrastrarla por la fuerza mientras le manifestaba frases como “mi amor”, “vamos, vamos” y “vení conmigo”.
Pese a los forcejeos, la alumna logró zafarse con el auxilio de sus pares y corrió hacia el interior del edificio para resguardarse. El agresor continuó la persecución e ingresó hasta el hall central del establecimiento, donde increpó al personal exigiendo hablar a los gritos con el padre de la menor. La secuencia concluyó instantes después con el arribo de móviles de la Policía provincial, cuyos efectivos redujeron al acusado dentro de las instalaciones escolares.










