Una banda de ladrones robó tres casas de la misma cuadra en Adrogué durante la noche del domingo. Los delincuentes maniataron a los vecinos, los golpearon y hasta abrieron una heladera para prepararse sándwiches en medio del asalto.
Uno de los afectados, identificado como Mariano, relató el momento en que comenzó el robo. Contó que había ido a pasar el día a la casa de su madre y que, al salir de bañarse, se encontró con un delincuente que lo apuntaba y le exigía que se quedara quieto. Dijo que acató la orden y que, al bajar, encontró a su hermano tirado en el piso, atado y con la cabeza lastimada. A él también lo golpearon con un arma, lo que le provocó una herida en la cabeza, mientras su madre permanecía en medio de la escena.
Según su relato, los ladrones estuvieron un largo rato en la casa vecina antes de ingresar a la suya, y en un momento uno de ellos llevó hasta esa vivienda a la mujer que vivía al lado, sola, porque no sabían qué hacer con ella: la hicieron pasar por la pared del fondo hasta la casa de la madre de Mariano, algo que —según remarcó él— podría haber terminado en una tragedia.
Un detalle llamó la atención de las víctimas: los asaltantes tenían un handy con el que escuchaban la frecuencia policial, y en determinado momento entraron en pánico al escuchar que se mencionaba la calle donde estaban actuando, lo que a su vez permitió que los vecinos se tranquilizaran un poco.
La primera vecina afectada por el robo vivió un momento de particular terror: los delincuentes la amenazaron apuntándole a la boca con el arma y advirtiéndole que le iban a disparar, y la mantuvieron así durante más de una hora antes de trasladarla a la otra vivienda. Se supo que la mujer, por el miedo que le generó lo ocurrido, prefiere mantener reserva sobre su identidad.
Durante el tiempo que permanecieron en las viviendas, los ladrones llegaron a abrir la heladera, prepararse sándwiches y comer, mientras continuaban con el robo.












