Una trama de extorsión, acoso y manipulación de imágenes digitales sacude a la comunidad educativa en el conurbano bonaerense, donde estudiantes secundarias denunciaron ser víctimas de montaje fotográfico con inteligencia artificial para simular desnudos que luego fueron utilizados para chantajearlas y comerciar el material.
La situación más severa se concentró en el Instituto Pío XII Leonardo Murialdo, ubicado en la localidad de Villa Bosch, partido de Tres de Febrero. Allí, alumnas de entre 13 y 14 años que cursan el segundo año del nivel secundario señalaron que compañeros de la institución tomaron fotografías reales de sus perfiles de Instagram o chats de WhatsApp para alterarlas digitalmente.
El modus operandi incluía el envío de los montajes a través de mensajería instantánea acompañado de exigencias y amenazas directas de publicación o venta si las damnificadas no accedían a determinados reclamos. Además del amedrentamiento, parte de este contenido generado falsamente habría sido difundido entre otros alumnos y vendido a terceros.
Frente a la gravedad de los hechos, madres y padres del establecimiento expresaron un profundo malestar con la respuesta institucional de la escuela. Según los testimonios de las familias, las autoridades del colegio evitaron revisar el material probatorio, incluidos audios e imágenes presentados por las víctimas, limitándose a disponer el traslado de curso de los alumnos señalados y la realización de una jornada con asistencia psicológica. Las familias remarcaron que el problema persistió durante dos períodos lectivos consecutivos y demandaron la adopción de medidas disciplinarias y de resguardo de mayor efectividad para frenar la circulación del material.
Este patrón de vulneración digital no se limita a un único establecimiento. Un escenario de similares características se registró en el Colegio Modelo Lomas, en el partido de Lomas de Zamora, donde la comunidad escolar se movilizó frente a la sede institucional tras detectarse que fotografías de alumnas fueron manipuladas con la misma tecnología para simular contenido íntimo. En dicho caso, las denuncias indicaron que las imágenes falsificadas habrían terminado publicadas en sitios web de contenido para adultos y redes sociales, lo que derivó en la intervención de la supervisión educativa e instancias de reunión entre directivos y tutores para exigir la investigación del caso.












