La jueza federal Sandra Arroyo Salgado, a cargo del Juzgado Federal de San Isidro, dictó el procesamiento con prisión preventiva de seis integrantes de una presunta organización criminal acusada de ingresar y comercializar grandes volúmenes de cocaína en el país. La resolución situó en la cúspide de la estructura a Pablo Daniel Macalopu Cafferata, alias “Roger” o “Cody”, un ciudadano peruano nacido en 1991 a quien se le imputa el rol de organizador del tráfico de estupefacientes y a quien la investigación señala por haber ordenado y ejecutado los asesinatos de Lara Gutiérrez, Brenda Loreley del Castillo y Morena Verdi. La medida incluyó un embargo de 4.000 millones de pesos sobre los bienes del presunto cabecilla y de 2.000 millones de pesos para cada uno de los restantes imputados, cuyas actuaciones fueron notificadas a la Justicia Federal de Morón, donde tramita el expediente principal por los homicidios cometidos en Florencio Varela.
El avance sobre Macalopu Cafferata se originó a partir de las pericias practicadas sobre el teléfono celular de Cristian Ricardo Wilberger, arrestado previamente con un cargamento de unos 12 kilos de cocaína. El cotejo de mensajes, audios y patrones de voz permitió asociar los contactos registrados bajo la denominación de “Roger” con el imputado, acreditando su función directiva en la coordinación de camiones, entregas dinerarias en moneda nacional y extranjera y movimientos mayoristas. Durante su detención a manos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en una propiedad de la calle Laguna al 300, en la Ciudad de Buenos Aires, se incautaron 175.100 dólares, dos armas de fuego con numeración limada y camionetas de alta gama Ford Raptor y Toyota SW4.
La dinámica logística de la banda quedó documentada a comienzos de octubre a partir de un seguimiento que culminó en un parador sobre la Ruta 9, a la altura de Lima, en el partido de Zárate. Allí, Erick Alexis Dávila García —señalado como ladero y chofer de Yvan Nuñez Medina— arribó en una Dodge RAM Rampage para encontrarse con un camión Scania conducido por Héctor Darío Mansilla, alias “El Negro Villarreal”. Tras traspasar entre ocho y nueve bultos de un vehículo a otro, la camioneta se trasladó hasta una vivienda en la calle Eduardo Wilde al 2000, en La Reja, partido de Moreno. En el allanamiento a ese inmueble, donde fue sorprendido Daniel Tello Chacón, se secuestraron 255 paquetes con 207 kilos de cocaína acondicionados en cajas y mochilas tácticas con rollos de film. Las intervenciones telefónicas permitieron detectar otros cuatro traslados análogos, estimándose el movimiento de casi una tonelada de droga en un lapso inferior a 80 días.
El cuadro de coautores procesados se completa con Nuñez Medina —en cuyo domicilio de avenida Scalabrini Ortiz al 1200 se halló más de un kilo de cocaína— y Daniel Alcázar Curotto, alias “Pellejo” o “Figura”, a quien se le atribuyen tareas de traslado de mochilas, bultos y dinero. En tanto, el análisis del dispositivo móvil secuestrado a Tello Chacón permitió recuperar una grabación de video enviada mediante la plataforma de mensajería Zangi la madrugada del 24 de septiembre. En las imágenes se observa a cuatro agresores torturar a una de las jóvenes mediante la amputación del dedo índice antes de causarle la muerte, víctima identificada por sus rasgos físicos y vestimenta como Lara Gutiérrez.
La investigación determinó que quien interroga, amenaza y profiere las órdenes en la grabación con expresiones intimidatorias es Macalopu Cafferata, mientras que uno de los subordinados que acata sus directivas dentro del inmueble de Florencio Varela sería Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido en el expediente como “Pequeño J”. Los registros del teléfono de “Roger” revelaron que minutos antes del envío del archivo al resto de la banda, el sospechoso había solicitado expresamente a una familiar que le remitiera la filmación del ataque, material que luego fue distribuido entre los miembros de la organización.












