Un tribunal de la Justicia de Rosario impuso penas de prisión a los tres imputados por el asesinato de Ivana Garcilazo, la simpatizante de 32 años que falleció tras ser alcanzada por un proyectil en la cabeza mientras regresaba a su domicilio luego de un clásico futbolístico el 30 de septiembre de 2023. El fallo fijó las penas en 20 años de cárcel para Ariel Matías Cabrera y Damián Reifenstuel, y en 18 años para Juan José Masson, al encuadrar el accionar bajo la figura de dolo eventual en un contexto de violencia sociodeportiva.
Durante la fundamentación de la sentencia, los jueces Natalia Benvenuto, Jorge Rodríguez y Nicolás Vico Gimena determinaron que no resultaba imprescindible individualizar cuál de las baldosas arrojadas causó el impacto fatal. La resolución aplicó el criterio de coautoría funcional, al comprobarse que existió un acuerdo previo, división de roles y arrojo simultáneo de cascotes hacia la calzada por donde transitaban simpatizantes con indumentaria del club rival, demostrando indiferencia ante el peligro cierto de provocar una muerte.
El relevamiento probatorio incluyó declaraciones de testigos presenciales, impacto en antenas de telefonía celular en inmediaciones del Parque Independencia y el análisis de la conducta posterior de los condenados, quienes omitieron prestar auxilio, abandonaron sus rutinas habituales y se mantuvieron ocultos. En el caso de Reifenstuel, el acusado cruzó la frontera de manera ilegal hacia Bolivia y utilizó documentación falsa hasta su localización y posterior extradición en febrero de 2025.
En las consideraciones finales, la magistrada presidenta del tribunal dejó asentadas severas críticas al operativo policial desplegado tras el hecho, marcando irregularidades en el resguardo de la escena y las pericias iniciales, además de señalar negligencias en la atención de las llamadas del servicio de emergencias 911 que dificultaron las aprehensiones inmediatas. Con la lectura de las condenas se dio por concluido el debate oral, en el que tanto la fiscalía integrada por Laura Riccardo y Carla Ranciari como la querella a cargo del abogado Marcos Cella habían solicitado penas superiores de 30 y 33 años de prisión respectivamente.












