La investigación por el filicidio seguido de suicidio ocurrido este martes en una vivienda de Tucumán sumó un testimonio en el expediente. La hermana de Oscar Mauricio Sosa, el hombre de 48 años que mató a su hijo de ocho años y luego se quitó la vida, prestó declaración y describió el vínculo familiar y la situación socioeconómica que atravesaba el imputado.
La testigo explicó que Sosa se encontraba desempleado y bajo la modalidad de prisión domiciliaria, una condición que afectaba su capacidad para generar ingresos. Según su relato, el hombre se ocupaba de manera permanente de la atención del niño, quien padecía autismo severo y otras complicaciones médicas que requerían asistencia continua, por lo que el resto de los hermanos colaboraba económicamente para el sostén de ambos.
Entre otros antecedentes aportados a la causa, se indicó que Sosa se había separado de la madre del menor aproximadamente un mes y medio antes del hecho. Dado que la mujer trabajaba, la guarda y la atención cotidiana del niño habían quedado a cargo del padre. La testigo sostuvo que el entorno familiar no detectó señales previas ni conductas que hicieran presagiar el desenlace.
En el marco de las pericias realizadas en la escena del crimen, la fiscalía que interviene en el caso confirmó el hallazgo de una nota manuscrita firmada por Sosa. En el escrito, el hombre dejó asentado que le había suministrado una sustancia al menor antes de provocarse la muerte.
La Justicia continúa con la recolección de pruebas, peritajes forenses y análisis del escrito hallado para determinar la secuencia de los hechos ocurridos dentro del inmueble.












