El cadáver de Roxana Guiravica, una joven de 28 años que llevaba cerca de una semana ausente de su domicilio, fue localizado en un terreno descampado de la ciudad de San José de Metán. El hallazgo se produjo de forma casual durante un operativo de rastrillaje desplegado por la División Caballería de la Policía de Salta para dar con el paradero de un recluso fugado de la comisaría de la localidad de El Galpón.
Debido al avanzado estado de descomposición del cuerpo, los restos fueron derivados a la capital provincial para la realización de las pericias forenses. El informe preliminar elaborado por el Servicio de Tanatología Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales determinó la presencia de una marca en el cuello concordante con un surco de ahorcadura oblicuo ascendente, además de tres heridas cortantes superficiales en el antebrazo izquierdo que no revistieron entidad para provocar el deceso.
A pesar de que las primeras líneas de indagación sugerían un posible atentado contra su propia vida, el expediente se tramita bajo el protocolo fijado por la Procuración General de la Provincia, el cual impone encuadrar preventivamente todo fallecimiento como presunto homicidio doloso hasta tanto se descarte con fundamentos científicos la participación de terceros. La instrucción se encuentra bajo la órbita de Gonzalo Gómez Amado, titular de la Fiscalía Penal 2 departamental.
Por su parte, los familiares de la víctima cuestionaron la hipótesis inicial e insistieron en que la joven fue víctima de un delito, señalando las condiciones en las que fueron hallados los restos en el suelo. Su hermana, Cintia Rueda, explicó que si bien no habían radicado la denuncia por paradero debido a que las ausencias prolongadas solían repetirse por problemas de consumo que atravesaba la víctima, están convencidos de que hubo intervención de otra persona. Tras la identificación formal en la sede judicial, el cuerpo fue restituido a sus allegados para la inhumación.












