Un nuevo giro judicial se sumó a la búsqueda de Nancy Estela Godoy, la docente rural de 52 años que permanece desaparecida desde el pasado 7 de octubre en el paraje El Malezal. En las últimas horas, el peón rural Ernesto Ezequiel Bordón —quien se encuentra aprehendido bajo la acusación de falso testimonio por orden del fiscal Javier Mosquera— denunció a través de su representación legal haber sido víctima de apremios ilegales y tormentos físicos por parte de efectivos de la Policía provincial para forzar una confesión.
El letrado defensor Norberto Codazzi se apersonó en la comisaría de la localidad de Esquina para formalizar la representación técnica de Bordón. Según la presentación efectuada, el acusado cuenta con un cuadro de analfabetismo y una limitación cognitiva no diagnosticada formalmente, condición por la cual se solicitó la intervención de peritos del cuerpo de psicología forense. De acuerdo con el planteo defensista, tras mostrar inconsistencias en su exposición verbal ante los investigadores, el peón habría sido trasladado a un punto no precisado, maniatado, golpeado y arrastrado con la cincha de un caballo sobre un sector barroso, contexto en el cual formuló una versión sobre el presunto homicidio de la docente y la disposición de los restos en un bañado, dicho del cual posteriormente se retractó manifestando que lo hizo para cesar los castigos físicos. Por el momento, la fiscalía mantiene la imputación únicamente por entorpecimiento y falso testimonio, sin atribuirle la autoría de la desaparición.
En el plano de las hipótesis, la defensa solicitó formalmente a los fiscales asignados al expediente —Javier Mosquera y María Andrea González, esta última incorporada por disposición de la Fiscalía General provincial— que las actuaciones sumarias extiendan los requerimientos hacia las autoridades y propietarios de la estancia El Curupí, predio lindero al establecimiento escolar donde la mujer fue vista por última vez.
La reconstrucción de los hechos indica que Godoy salió de su domicilio el 6 de octubre con destino a la Escuela Rural N.º 626. Tras ser trasladada hasta el casco de la mencionada estancia, continuó el trayecto a caballo durante dos horas. El último registro de mensaje desde su teléfono celular con su entorno familiar se emitió la noche del 7 de octubre. Testimonios incorporados a la causa señalan que una vecina de la zona habría divisado a la mujer el 9 de octubre en las inmediaciones del colegio. Sin embargo, la alarma formal se encendió recién a mediados de mes, cuando trabajadores rurales que acudieron a la escuela detectaron la iluminación encendida sin presencia humana, hallando posteriormente el edificio cerrado sin signos de violencia y con prendas de vestir y enseres personales en su interior, aunque sin ubicar su bolso, teléfono ni pertenencias de mano.
Actualmente, las fuerzas de seguridad provinciales mantienen un operativo con 90 efectivos desplegados a pie, a caballo y mediante el uso de drones y canes adiestrados en un perímetro de difícil acceso signado por bañados y densa vegetación en el departamento de Esquina.












