La Justicia de Santa Fe investiga bajo la hipótesis central de femicidio seguido de suicidio el hallazgo de los cuerpos sin vida de María Itatí Yossen y de su expareja, Fabio Firmapaz, de 50 años, en el interior de una vivienda de la capital provincial. Los resultados concluyentes de la autopsia y los peritajes científicos resultarán determinantes para establecer con precisión la mecánica de la muerte de la docente y reconstruir lo acontecido dentro de la propiedad, donde una de las principales líneas periciales apunta a una posible asfixia provocada con una almohada o un objeto similar, extremo aún pendiente de confirmación oficial.
El operativo se activó durante el sábado a raíz de una alerta emitida por los familiares de Yossen a la Policía, luego de perder todo contacto con ella desde las primeras horas de la mañana. De acuerdo con la reconstrucción preliminar de la causa, Firmapaz habría convocado a su expareja cerca de las 7 en el inmueble donde él residía, sobre calle 3 de Febrero al 3300. Ante la prolongada falta de respuestas tras haber salido temprano de su domicilio, su círculo cercano sospechó que podía encontrarse en ese lugar y solicitó la intervención de las fuerzas de seguridad.
Al ingresar al domicilio, los agentes policiales encontraron el cuerpo de Yossen sobre una cama en un dormitorio ubicado en la planta alta. En tanto, en el sector de la planta baja, junto a una escalera, fue hallado el cadáver de Firmapaz suspendido mediante una soga.
La víctima se desempeñaba como vicedirectora titular de la Escuela Especial N° 2009 Bernardo de Monteagudo de la ciudad de Santa Fe, cargo que había asumido formalmente el 23 de febrero de este año. Conocida en el ámbito escolar bajo el apodo de “La Gringa”, su deceso motivó pronunciamientos del sector gremial docente departamental de la Asociación del Magisterio de Santa Fe, que manifestó condolencias a la familia, destacó su trayectoria en la educación pública y requirió el esclarecimiento judicial del hecho mientras prosigue la instrucción.












