La investigación por el crimen de Aldana Novik Rojas, de 36 años, derivó en la aprehensión de su pareja, quien tras el ataque llamó a familiares para admitir el hecho y posteriormente fue localizado por las fuerzas de seguridad con lesiones cortantes autoagringidas. El caso es investigado por la justicia de Pinamar como un homicidio cometido en contexto de violencia de género.
La intervención policial se desencadenó en una vivienda ubicada sobre la calle Betbeder al 400, en la localidad de Valeria del Mar. El cuerpo de la víctima, que presentaba múltiples heridas de arma blanca, fue descubierto por su hijo menor de edad al regresar de una actividad matutina. Según recopilaron los investigadores, durante la mañana el menor había sido testigo de un fuerte altercado entre su madre y el agresor, quien se había presentado en el inmueble en un horario atípico respecto de su jornada laboral habitual.
Mientras las fuerzas de seguridad montaban el operativo de búsqueda, la madre del sospechoso tomó contacto con las autoridades para reportar una llamada telefónica recibida a las 17:46. En ese diálogo, el hombre admitió haber matado a su pareja, pidió perdón y manifestó haberse infligido un corte a la altura del cuello.
A partir de la alerta, la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) desplegó un rastreo mediante la revisión de domos de seguridad urbana, recopilación de testimonios y el seguimiento técnico del alcance de antenas de telefonía móvil. La aprehensión se concretó luego de que el propio imputado se comunicara con un conocido para remitirle su geolocalización, dato que fue aportado de inmediato a los efectivos policiales.
Al momento de ser interceptado, el individuo presentaba cuadros de debilidad y heridas punzocortantes en el cuello, extremidades superiores y la zona abdominal, por lo que fue derivado en ambulancia hacia el Hospital de Pinamar, donde permanece internado con custodia policial.
El expediente quedó alojado en la Unidad Funcional de Instrucción y Debate N° 4 de Pinamar, bajo la titularidad del fiscal Juan Pablo Calderón, con el control de garantías del juez Leopoldo Mancinelli, a cargo del Juzgado de Garantías N° 6 de Villa Gesell. Desde la fiscalía se dispuso la incautación de las vestimentas y los dispositivos móviles del imputado, el examen por parte de médicos legistas y el relevamiento de rastros en la escena del crimen por personal de Policía Científica, con la asistencia de las dependencias de la DDI Dolores, SubDDI La Costa y SubDDI Villa Gesell.












